o precisamente ahí donde no logras imaginarlo."
J.Minila
Entre calles, entre palabras, entre silencios. Hay una soledad, un anonimato; el peso de una nada: la desaparición. Ese todo que se expande y nos vuelve menos, nos oculta. El tiempo, el conocimiento, el mundo. La realidad que avanza y nos esfuma. Que nos pierde en este labertinto de rostros, de pasiones, de pasado; de existencias que no nos pertenecen. Demonios sueltos, temporales, olvidados, rotos. No nos reconocemos en esta ciudad de anónimos donde todos empujan; en esta vida. "Cada paso somos menos. Menos nosotros, menos nuestro nombre... La espiral es enorme, incontrolable. Nos perdemos como hormigas, gritamos: ¡existo! Creyendo que así se crea un vínculo; aunque en verdad es falso y nos borramos aún más." Somos un punto en el tiempo, bajo el contexto, "...un punto en la inmensidad, conforme esa inmensidad (o la conciencia de su existencia) se expande. " Nos devoramos, nos hacemos pequeños, desaparecemos. Todos. La ambición, el progreso, el materialismo. Sólo medios con los que intentamos reafirmarmos, negar nuestro origen. No podemos aceptar que somos nada, que somos nadie. Que somos animales y no seres superiores. El egoismo, la violencia, son una consecuencia de esa falta de aceptación. Lo mismo la ambición de cubrir este espacio que se expande, que nos derrota, que nos domina. Vícitmas, sí, de nosotros mismos, de nuestra conciencia e inconciencia.
Jonathan Minila
La desaparición por la propia conciencia de ser hombres, de creernos superiores, y extender nuestra realidad a limites cada ves más inalcanzables (el progreso como raza y como individuo), me obsesiona. Y es ese el tema del segundo artículo de "La inmensa teta" en "palabrasmalditas.net".
Para que leerlo y comentarlo da click AQUÍ.
















2 comentarios:
Que diferente es todo cuando eres niño.
Me gusto compa pero igual me da coraje que tengas tanta razon.
E.
E,
A mí también me da coraje.
Un saludo.
JM
Publicar un comentario en la entrada