martes 26 de agosto de 2008

La inmensa teta

“Chupar. El mundo era una inmensa teta. Un monte a la medida de mi boca”.
Homero Aridjis, "El poeta niño"

Cierren sus bocas; guarden sus dientes. Antes hay algo que quiero decir...
Existe un sitio al que todas las bocas se aferran. Donde cada uno toma el alimento para ser. Y está aquí, entre nuestras manos. Lo mordemos sin que importe herirlo. Egoístas. Obsesionados por esa esencia, por ese líquido, por esas voces, imágenes. Por aquello que arrancamos con los dientes, vaciando el espacio de él mismo para hacerlo nuestro. La misma madre; el mismo seno. Ese jugo que se desliza entre la garganta, sin saciedad, y del que cada punto surge. Todo. Lo bueno, lo malo. Lo que se mira, lo que se escucha. Esa inmensa teta donde "miles de bocas se funden al pezón que han traicionado (y continuarán haciendo), y donde otras desean recuperarlo quitándose los zapatos para escarbar, y luchar contra aquellos que se afanan en cubrirla y perderla para hacérnosla olvidar". Dentro, todo fluye. Dentro, todo es y da forma perfecta a esa redondez que acariciamos obsesionados. Con las lenguas de fuera, y los dientes ansiosos. Los labios trémulos, deseosos de carne. De ese monte que nos sostiene, y que nos hace oscilar entre "ese instinto terrible, mordaz, tendiente a la destrucción, y esa ilusión también por detener un poco eso que nos consume".

Jonathan Minila

Desde el infierno del sitio más peligroso, "palabrasmalditas.net", aquí está la columna permanente de Jonathan Minila, "La inmensa teta"; un monte de palabras que espera esos labios ansiosos por probar.

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2 comentarios:

FRAGA dijo...

La foto es deliciosa!!!

: )

JM dijo...

Vaya que lo es.