jueves 7 de agosto de 2008

Enrique Anderson Imbert [Pájaro azul - Julio 2008]

Atlas estaba sentado, con las piernas bien abiertas, cargando el mundo sobre los hombros.
Hiperión le preguntó:
—Supongo, Atlas, que te pesará más cada vez que cae un aerolito y se clava en la tierra.
—Exactamente —contestó Atlas—. Y, por el contrario, a veces me siento aliviado cuando un pájaro levanta el vuelo.
Enrique Anderson Imbert

Espacios entre las letras, entre momentos. Y un hombre ausente como muchos me regala aquel instante (que ya no está y sin embargo es éste, o aquel, siendo doblemente perdido), y de nuevo me hace pensar en todo aquello que ha desaparecido, que ya no es, o que se ha borrado paro formar una generalidad, una gran historia. Lo que se ve no parece suficiente; también se necesita de aquello que es necesario alcanzar con saltos, tomándolo en el aire para entenderlo todo. A él también, como a otros, lo encontré flotando en mi habitación y lo hice aterrizar. ¿Cómo llegó? No sé. No dijo nada (como ninguno lo hace). Me colgué de su pierna y lo obligué a sentarse en la orilla de la cama. Después, sólo abrió las manos para contarme historias. Hechas de sutiliza, de ausencia, de minimalismo. Desde entonces cierro los ojos y lo veo claro. No a él, sino a esas formas que creó con el aire, con lo que a muchos les parecería sólo vacío. Y precisamente ahí está la esencia. En su forma de cortar los instantes en fragmentos para lanzarlos al viento, y dejar que llegue ese que sabrá recibirlos. ¿Qué más? No se necesita más en absoluto. Porque ahora lo absoluto se contradice (y no) en una aparente falta de algo que no lo hace menos, sino que lo soporta y lo hace aún mayor (nada paradójico, o todo lo contrario). Eso encontré ahí, en la habitación, en mi habitación que es el mundo, y las historias que leí en mi cama (que también puede ser la banca de algún parque, o los vagones del metro). Da igual. Es mejor entonces dejar que ustedes reciban del mismo modo a éste, "El pájaro azul" de julio: Enrique Anderson Imbert (Córdoba (Argentina), 12 de febrero de 1910 - Buenos Aires, 6 de diciembre de 2000)

¿Para qué seguir hablando entonces? Mejor disfruten, como lo he hecho yo.
Silencio y ya.

Jonathan Minila

Da click AQUÍ para leer algunos cuentos breves seleccionados del autor del mes.

Por acá dejo también un cortometraje de un muy joven realizador argentino, Mariano G. Aponte, que logró captar en una animación toda la esencia del cuento "El suicida" también de nuestro "pájaro azul" e incluido en los que ligo arriba.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi querido Jonathan, como siempre, pasar por este lugar me exalta y me llena de poesía. Tu labor es invaluable, aunque tú no lo sepas. Te dejo un fuerte abrazo, un hermoso tango y lo de siempre, un puñado de alas trituradas por la noche. DC

Jonathan Minila dijo...

Dan. Ya extrañaba esos comentarios que siempre me llenan de magia. Tus palabras, tus alas. Es un gusto que pases por aquí, y que te deje algo bueno este sitio. Gracias por todo lo que me dices. wow. Significa mucho, mucho. :)