miércoles 13 de agosto de 2008

Días de los nadies y los pájaros prohibidos

"Sueñan las pulgas con comprarse un perro"

Hay días así en que la ropa me pesa. En que quisiera arrancarme esos zapatos de agujetas largas y tocar el suelo ignorado. Hay días así, que camino en reversa para sentir que hay algo diferente en esta rutina horrenda, impuesta. No sé. Quisiera abrazar las piernas de mi abuelo para aprender de libertad. Qué hago yo acá hablando de ella, donde sólo puedo obtenerla en apariencia. Hay días que la duda se sienta a mí lado y me mira. No importa. Al final resulta que logro sobrevivir por una razón: para aprender de esto y de mí. Observo a los que nadie mira y escucho su voz. Hay tanto ahí. Hay todo. Esos nadies que son pisoteados, ninguneados. Aquellos que recuerdan aún cómo pensar en aves y saben mirarlas, escuchar, tocar la tierra. Esperan algo. Acá todo parece falso; capas de cemento, de soledad. Ambiciones que flotan, y cubren los ojos y los desaparecen. Cuerpos que empujan cuerpos. Hormigas asustadas, encerradas en botellas de plástico. Qué triste. La materia los oprime (nos oprime), cuando lo real sería olvidarlo todo y recomenzar, yo qué sé. Saltar a los terribles que prohíben pájaros, palabras, pensamientos. Nos mantienen en este engaño, en esta cárcel llamada libertad. Esa que Galeano denuncia con palabras precisas y que se podría colocar en cualquier sitio. Y grito porque puedo hacerlo. Porque soy una pulga que piensa en la igualdad y se ilusiona. Aprendo de los oprimidos, de los olvidados, de los libres. De esos días en que todo me pesa y pienso en los nadies, y en los pájaros prohibidos.

Jonathan Minila
jminila@hotmail.com

El sabrá decirlo mejor que yo.


Pájaros Prohibidos


Los nadies

[Post del viernes 15 de agosto]