Explica si puedes mi turbación y espanto.
Charles Baudelaire
Charles Baudelaire
Pensaba en algo que dejarles antes de ausentarme por unos días, (en los que, claro, no tendré mucha oportunidad de pasar por aquí), y varios temas que quiero tratar (o ya no) vinieron a mi mente: el ego en los escritores, la labor de escritura más allá del simple acto de tomar lápiz y hoja (con muestra de un video de Doris Lessing hablando al respecto); posiblemente alguna breve reseña de una película que me ha mantenido al filo los últimos días; no sé, hay tanto. Sin embargo de nada habré de hablar (¡qué importa todo eso!) pues prefiero quedarme acá, hecho ausencia, envuelto entre esta turbación que me ha alejado de todo los últimos días. Personajes han muerto en mi sala, e historias se han quedado a centímetros del teclado. Tan sólo líneas incomprensibles que todo lo complican, mientras yo me alejo, y escucho, y leo. Salto desde acá a los mundos que me mantienen aferrado a esta lucha que no habré de abandonar. Pues cuando pienso en cerrar las puertas, y la oscuridad se vuelve una línea, llegan esas voces que me hacen saber que aquel (éste) es mi sitio. El desánimo es tan sólo, quizá, una brevedad del espanto; la turbación sus palabras. Pues siempre sigo y me levanto. Me aferro a esto: a las palabras, a las historias, que ya lograron rescatarme una (importante) vez, y lo siguen haciendo, siempre. Por eso he decidido dejarles por aquí algo más grande. Esa verdadera fuerza, más allá de un innecesario intelectualismo. Los brazos que me han levantado, y estrechado. Las palabras, el bálsamo, la magia. El extracto de imaginaciones, demonios, dioses, y utopías. Ese sitio (o parte de él) donde todo se encuentra; donde almas dolidas se juntan, y se salvan unas a otras.
No importa que no me entiendan esta vez. Desde este lado de mi turbación todo se distorsiona, y se mira tras humo (tengan paciencia). Sin embargo, pienso, si saborean aquello que he venido a traerles, posiblemente habrán de comprenderme más allá de las simples ideas, (no digo que yo lo haya hecho), y de las conversaciones que a veces nos hacen rebotar en los muros donde explotamos como globos rellenos de agua (ayer soñé con eso).
El primer video es una realización de Nacho Comera, integrante del grupo artístico “La Caja Nocturna” de Zaragoza, España. Es una lectura hecha por el músico y cantante Damien Saez (francia) de un poema magnífico y delirante de Baudelaire, “Delphine", que habrá, seguro, de llevarlos bastante lejos.
El segundo video es una animación, un corto, llamado “Historia trágica con final feliz” de Regina Pessoa (Coimbra (Portugal) 1969), extraído del programa “Caloi en su tinta” de Argentina.
El segundo video es una animación, un corto, llamado “Historia trágica con final feliz” de Regina Pessoa (Coimbra (Portugal) 1969), extraído del programa “Caloi en su tinta” de Argentina.
Jonathan Minila
A volar, y nos encontraremos en el aire. Déjate abrazar por los brazos en la ausencia:
"Delphine"
"Historia trágica con final feliz"















2 comentarios:
..."Pues siempre sigo y me levanto. Me aferro a esto: a las palabras, a las historias, que ya lograron rescatarme una (importante) vez, y lo siguen haciendo, siempre"....
Jonathan, que buena frase!, y còmo la comparto!. Creo que casi todos los que andamos por estos caminos tenemos una necesidad similar... tal vez tenga algo que ver con ese ego que mencionaste en un inicio pero que leugo abandonaste.
No sé,
Te dejo un saludo
Delfín
www.minificciones.com.ar
Para muchos ha sido eso: una medicina, y ahora un vicio.
Lo importante es ir a lo simple, y dejar que la pretención la muestren otros. Que maravilla es mirar en las letras un reflejo verdadero, ¿no?
Gracias por escribir Delfín.
Te dejo un abrazo.
Publicar un comentario en la entrada