
Piedra o ave; semejantes. Creciendo. Y ella deshojándose, como sabe, como lila. Entre aleteos espantosos; desconocidos. Escuchando aquella voz; esa. Porque basta con soplar para sentir el ave golpear los muros. ¿Cuántos nombres pone sobre ti la noche? De cualquier modo todo deja de estar; siempre. Se acaba. Se borra. Y sin embargo aparece entre voces. Como ahora. Donde mi silencio se ilumina con esas palabras. Con aquella puerta que ha quedado abierta, y esa ave que está ahí; moviéndose de un sitio a otro.
Jonathan Minila
jminila@hotmail.com
Les dejo un cortometraje basado en uno de aquellos "Diálogos" imposibles de Alejandra Pizarnik; la mujer que el día de hoy encontré revoloteando dentro de mi habitación (intentando escapar por la ventana).
- Esa de negro que sonríe desde la pequeña ventana del tranvía se asemeja a Mme. Lamort- dijo.
- No es posible, pues en París no hay tranvías. Además, esa de negro del tranvía en nada se asemeja a Mme. Lamort. Todo lo contrario: es Mme. Lamort quien se asemeja a esa de negro. Resumiendo: no sólo no hay tranvías en París, sino que nunca en mi vida he visto a Mme. Lamort, ni siquiera en retrato.
- Usted coincide conmigo -dijo- porque tampoco yo conozco a Mme.Lamort.
- ¿Quién es usted? Deberíamos presentarnos.
- Mme. Lamort - dijo-. ¿Y usted?
- Mme. Lamort.
- Su nombre no deja de recordarme algo -dijo.
- Trate de recordar antes de que llegue el tranvía.
- Pero si acaba de decir que no hay tranvías en París -dijo.
- No los había cuando le dije pero nunca se sabe qué va a pasar.
- Entonces esperémoslo puesto que lo estamos esperando -dijo.















2 comentarios:
Aló, JON: Me alegra que la Pizarnik ya se haya colado en tus noches... verás que nunca te abandona. Un abrazo y la dosis de polvo necesaria... Hasta pronto.
Ya lo creo que se ha colocado y en una muy buena posición. gracias por todo. :)
Publicar un comentario en la entrada