martes 27 de mayo de 2008

EL MALPENSANTE

“Escribo porque tengo miedo. Cavo trincheras de palabras donde esconder la cabeza”

Entonces, sigamos. De una manera oculta y no tanto, pues es en referencia al tema anterior, "citas y aforismos", que he tenido el impulso de hacer esta nota; todo me ha llevado a hablar de este libro, y este autor que hoy llega hasta el pájaro azul no por casualidad, sino por una serie de hechos y motivos causales (ojo: no se distraigan, que no es lo mismo). Pues a pesar de lo frágil que puede parece el destino, por corto que quiera medirse, se tiene, según creo, la posibilidad de manipularlo, o manifestarlo, aunque a veces también creo que nos sumergimos dentro de él, de un modo tan sutil, que no nos permite saber que en realidad no hemos tenido nada qué ver con el desarrollo de nuestras acciones. Andamos creyendo que somos dueños de la dirección de nuestra sombra, cuando es el sol quien, en primer lugar, está ahí para volverla lo que es. Es extraño, y sin embargo, así pasa. No moverse, hacer, hablar; todo con una precisión incontrolable para que las cosas sean lo que son; pues hasta una voluntad contraria lo sería. No obstante, ¿hay más opción? Todo son piezas del tablero. Y quizá lo único que nos queda es imaginar, admirar, o intentar modificarlo todo haciendo un esfuerzo, empujando al viento para que sople en otras tierras, sin importar todo lo anterior. ¿Los resultados? Dan igual, pues jamás podremos saber, de cualquier modo, qué hubieran sido con la decisión contraria.
Y sin embargo, pese a todo, siempre hay quienes eligen caminos diferentes, y andan por rincones inexplicables mirando figuras distintas en las nubes, que nadie más puede apreciar. Hay quienes pretenden y no lo logran, pues no pueden saltar, aunque lo intenten, aquellos convencionalismos que erigen también lugares comunes en una rebelión falsa que sólo se forma en apariencia. Pero hay más; mucho más. Hay quienes de verdad arrancan la vida, la deforman, y la lanzan al aire donde sólo algunos pocos logran comprender las señales que saltan con ironía, o fuera de la norma. Es el caso del escritor Italiano Gesualdo Bufalino (1920-1996) quien desde el desarrollo de su vida literaria sale de lo convencional. Pues, para empezar, se dio a conocer cuando tenía más de sesenta años en una época en la que la precocidad literaria, y en otros ambientes, tenía crédito añadido. Hombre de guerra, y profesor durante toda su vida hasta su jubilación, desempolvó en los años ochenta los escritos que había acumulado a lo largo de su historia. Escritos, claro, que serían la semilla de aquella primera y legendaria novela, “Perorata del apestado”; a la que tiempo después se sumarían los títulos (sin orden cronológico) de "Argos el ciego", “Museo de sombras”, “El hombre inválido”, “Las mentiras de la noche”, “Qui pro quo”, “Tomasso y el fotógrafo ciego” entre otros, que tampoco dejaron atrás aquella colección de poemas “La miel amarga” y mucho menos aquella colección de aforismos, llenos de una aguda ironía, que hoy nos han llevado a hablar de él: “El malpensante". Pues aunque es difícil hallar un hilo conductor en la obra de Bufalino, ya que al principio se pueden encontrar muchos datos de carácter autobiográfico, sus últimos trabajos son una ficción surrealista y satírica, impregnada de una mordaz crítica social.
No se hable más. En la siguiente liga dejo acceso a una selección de aforismos extraídos de “El malpensante
Disfrútenlos.

Jonathan Minila
jminila@hotmail.com

[Da clic en el título para leer]

“El malpensante”

7 comentarios:

Literatúrame dijo...

Y sin embargo, pese a todo, siempre hay quienes eligen caminos diferentes, y recorren rincones inexplicables mirando figuras distintas en las nubes, que nadie más puede apreciar.

Anónimo dijo...

excelente! excelente! excelente!

Jonathan Minila dijo...

Así amigo; la verdad maravilloso, ¿no? Un saludo.

Anónimo dijo...

Maravilloso autor, y seguimos en la búsqueda de "Perorata del apestado", mientras, un retazo de ala para usted...

Jonathan Minila dijo...

Oye, sí, seguimos en esa búsqueda... muchas gracias como siempre por tu visita. besos.
JM

María dijo...

Hola.

Paso a felicitarte por tu blog y lo bien escrito que está.

Haces la conjunción de las palabras toda una experiencia así como haces valer el poder de las mismas...

Enhorabuena

María

Jonathan Minila dijo...

María te agradezco mucho tu comentario... espero que sigas pasando por aquí. :)