miércoles 6 de febrero de 2008

DOS DE LA IMAGINACIÓN

Para continuar con aquello del infierno, al cual me remite mi condición actual, a la que, a decir verdad, ya me estoy acostumbrando un poco, y hasta agarrándole cierto gusto, traigo dos cuentos desquiciados, tomados de la Biblia "El libro de la imaginación" de Edmundo Valadés, los cuales nos llevarán más vida que tiempo terminarlos, ya que ambos gozan con la virtud, (¿es una virtud?) de ser eternos, es decir interminables, aunque no incomprensibles. Así que, amigos, prepárense a estar un buen rato, tal vez todos los días de su vida, en este blog, ahora suyo, al que los condena, por la eternidad, estas dos lecturas.
Primero, “El tiempo circular” de Rafael Ávalos Ficacci, se hará presente para intentar volverlos locos, y no darles paso al siguiente cuento, también infinito, rememorado por Jorge Luis Borges, “Silogismo Bicornuto”.
Disfruten los cuentos, y si tienen la suerte de salir con vida, algún día de aquí, disfruten de su libertad.

Jonathan Minila

"El tiempo circular"*

El Profesor García C., investigador adscrito al Instituto de Investigaciones Físico-Matemáticas de la Universidad de Tolousse, trabajó en la teoría del tiempo circular durante muchos años.

Un día, informó a sus alumnos.

-He comprobado una teoría clave del pensamiento hindú. Encontré la fórmula exacta para demostrar que el tiempo es circular. Esta máquina que inventé comprobará que el tiempo se comporta de una manera semenjante a un disco fonográfico que se toca y vuelve a tocar hata el infinito. En suma, con el objeto de ser un poco más precisos, se podría decir que el tiempo, en pequeños lapsos, se repite o se comporta como un disco rayado.

-Y para demostrar lo dicho, voy a hacer que retrocedamos 30 segundos- dijo oprimiendo un botón.

-He comprobado una teoría clave del pensamiento hindú. Encontré la fórmula exacta para demostrar que el tiempo es circular. Esta máquina que inventé comprobará que el tiempo se comporta de una manera semenjante a un disco fonográfico que se toca y vuelve a tocar hata el infinito. En suma, con el objeto de ser un poco más precisos, se podría decir que el tiempo, en pequeños lapsos, se repite o se comporta como un disco rayado.

-Y para demostrar lo dicho, voy a hacer que retrocedamos 30 segundos- dijo oprimiendo un botón.

-He comprobado...

*Rafael Ávalos Ficacci, "El libro de la imaginación" Edmundo Valadés

"Silogismo Bicornuto"*

Demócrito jura que los abderitanos son mentirosos; pero Demócrito es abderitano; luego Demócrito miente; luego no es cierto que los abderitanos son mentirosos; luego Demócrito no miente; luego es verdad que los abderitanos son mentirosos; luego Democrito miente luego...

*Recordado por Jorge Luis Borges, "El libro de la imaginación" Edmundo Valadés

2 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Simpáticos textos. No hace falta inventar una máquina para saber que, si no el tiempo, sí la memoria es circular: hay que oir a las personas mayores diciendo una y otra vez la misma cosa. Saludos cordiales.

Jonathan Minila dijo...

Isabel, gracias por el comentario. Me encantó. De verdad.