lunes 18 de mayo de 2009

Presentación "Palabras Malditas - Antología de cuentos" FES Acatalán

Por acá una nueva invitación:

En la mesa estarán:

Antonio Andrade
Raúl Bravo Aduna
Celia Teresa Gómez Ramos
Jonathan Minila Alcaráz
Jonathan Solórzano Díaz
Héctor Ascencio Ortega
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lunes 27 de abril de 2009

Una gota


Todo lo contrario. Resulta así. Las letras fluyen en ese espacio que no percibimos, pero están ahí. En el engaño, en esa ruta. Del otro lado. Detrás de las hojas que nos dejan así, en este movimiento que en verdad (o no, siempre ilusión) lo dice todo. Fácil. Son ellas las que viven, las que hacen, las que miran. Es complicado, quiza, entender. Mas de verdad que nada es resulta tan sencillo. Me doy cuenta. Soy un producto, un algo, una forma, un mecanismo de la ficción. Así. Como ahora. Pues va de que esto existe, mientras yo recorro ya algún otro camino. ¿Qué mayor prueba?
Es entonces de ese modo. El recuerdo, el ser. Las cosas que se crean. Porque todo nace. Todo viene. Todo surge. Es así. Sólo aquí sucede, y allá, y más abajo, donde se arrastra la voluntad, el deseo, la ansiedad, la felicidad. Todo eso. Todo existe de un modo, de aquel. Recorriendo el camino sin moverse. Mirando cómo los pies impulsan el movimiento del mundo para hacerlo girar. Mientras la quietud de las letras es lo cierto. Así. Esa mezcla, esa combinación. Esa forma. La pasividad, y el movimiento. La firmeza, la vida, la muerte. Existe entonces la eternidad, y el final constante de todas las cosas. Sí, existo. Sí, existes. Sí, existe una gota. Sí, existen las manos. Todo lo que ahora recuerdo, y es, y está gracias a ese verdadero ser que son las letras. Entiendo entonces porqué escribo, o mejor, porqué me dejo escribir. Lo haré pues hasta una muerte, algúna. Con el único fin de que no dejen de existir las cosas que parecían haber desaparecido.

Jonathan Minila

Entre el abandono en que estaba mi columna"La inmensa teta", apareció un texto algo añejo que me llevó (ahora) a toda esta reflexión. No tanto por la idea que gira en él, sino en su entorno. Y no se preocupen por no entender, yo lo hago y con eso es más que suficiente.

Para leer “Una gota”, el más reciente texto de "La inmensa teta", da click AQUÍ.

viernes 17 de abril de 2009

Entre otros

Resulta entonces que he vuelto, o jamás me he ido. Que estuve detrás de una ventana espiando las letras de este sitio. Nada sucedió. Di un tiempo razonable para que un yo, otro, el otro, ese que parece no existe, viniera y escribiera algo. Y nada. Entonces he decidido aparecer de nuevo. Volver. Escribir una vez más, algo, acá, cualquier cosa. Confesar que he vivido en el terror de saberme otro. De que no fuera yo aquel que viene escribiendo aquí. Por eso lo intenté todo. Abandonar el blog, mis columnas, mis colaboraciones. Esperar que alguno de esos tantos otros Jonathan Minila viniera a demostrar que soy (somos) muchos. Y nada. Estaba tan equivocado. Aunque ahora, maldita sea, no puedo quitarme la sensación de que todos ellos pensaron lo mismo, o descubrieron mis intenciones, y me espían. Entonces me siento tan débil. ¡Sabían que sería yo el primero en ceder! Jodida suerte. Hubiera sido mejor no intentar nada en absoluto. Me han hecho quedar tan mal.

Jonathan Minila

En compensación por todo este tiempo perdido, inútil, traigo por acá un texto que me divierte mucho de José Emilio Pacheco. Siameses. Un ágil texto que habla de aquella dualidad que se refugia en todos, y que nos vuelve seres vulnerables con nosotros mismos. Sin embargo, pienso, se ha quedado corto. Pues a veces somos más, muchos más, de dos. ¿Qué decir entonces?

[Da click en el título para leer]

martes 24 de febrero de 2009

PALABRAS MALDITAS – ANTOLOGÍA DE CUENTOS

Ya era momento de que alguien viniera a gritarnos esas palabras. Que alguien tuviera el valor de enviarnos con ellas a esos mundos donde el infierno muestra los dientes. Donde las barreras son capaces de ceder. Donde se puede hallar fácilmente ese lado oscuro que siempre gira alrededor; esa terrible angustia, esa desesperación. Ese caos que nos domina y que nos lleva a las tragedias de la mente, de las situaciones desesperantes. Donde el silencio gotea gritos y sólo nosotros podemos ser víctimas de esa tortura. La ansiedad, la desazón, el miedo, la locura, la sangre, la tentación, el vicio. Lo negro de esta realidad, lo cierto, lo latente. Esos pensamientos obscuros por completo desbordados, recorriendo las calles; buscando a las victimas perfectas de esas palabras hijas de la paranoia, de las pesadillas, de la perversión, y que siempre serán el centro de este desamparo.
Ya hacía falta que alguien arrastrara nuestra lengua por la arena de las alucinaciones, de los asesinatos, de lo bares, de las noches, de la demencia. Que alguien nos lanzara las sombras de todas las perversiones, de la enfermedad, de las obsesiones, de lo prohibido, de la traición. Que alguien contara esas historias para demostrar, como ya debería saberse, que aquí todos hemos vendido nuestra alma al diablo.

Jonathan Minila
jminila@hotmail.com

Esta antología nació del proyecto Palabras Malditas, publicación cultural electrónica, que desde el 2003 se ha mantenido en línea, promoviendo cuentos, ensayo, poesía; así como también artículos de opinión sobre música, cine, y otras formas de arte. Proyecto que en el 2004 llevó a la creación de una radio por internet, Radio Efimera, donde se transporta el espiritu reverente de palabrasmalditas al sonido, música, poesía, y a programas de cultura como Tripulación Nocturna, donde ya es constumbre escuchar entrevistas a diversos escritores reconocidos.
La antología está formada por colaboradores del proyecto y otros malditos, entre ellos Guillermo Vega Zaragoza, Vicente Muñoz Álvarez, Gerardo Piña, Celia Teresa Gómez Ramos, Jonathan Minila, Paul Medrano, Rodolfo J.M, Miquel Silvestre, entre otros.

La presentación será el próximo Jueves 5 de Marzo a las 19:30 hrs en la librería CONEJO BLANCO, Ámsterdam 67, Col.Condesa, entre Parras y Sonora.
Presentadores: J.M.Servín, Bernardo Esquinca, Paola Tinoco y Jonathan Solórzano.
Habrá vino de honor.


El libro ya lo pueden adquirir.

Más información aquí sobre las formas y puntos de venta:


miércoles 18 de febrero de 2009

Eduardo Galeano - Pájaro Azul [Febrero 2009]


Pérez

Cuando Mariana Mactas cumplió seis años, algún veci­no de Calella de la Costa le regaló un pollito azul.
El pollito no sólo tenía plumas azules, que lanzaban destellos violáceos al sol, sino que además meaba azul y piaba azul. Era un milagro de la naturaleza, quizás ayuda­da por alguna inyección de anilinas en el huevo.
Mariana lo bautizó con el nombre de Pérez. Fueron ami­gos. Pasaban horas charlando en la terraza, mientras Pé­rez caminaba picoteando migas de pan.
Poco duró el pollito. Y cuando llegó a su fin esa breve vida azul, Mariana se sentó en el piso, como para no levan­tarse nunca. Con la vista clavada en una baldosa, compro­bó:
Apena el mundo sin Pérez.

E.G.

El cuento anterior forma parte de un libro llamado, “Bocas del tiempo”. Que, como toda la obra de Galeano [Montevideo 1940], (ensayos, artículos, relatos), muerde la realidad para digerirla del mejor modo, convirtiendo las palabras en todo el reflejo de nosotros mismos. Por lo que cada pequeña historia puede llevarnos a analizar varios aspectos de la vida, su simpleza y complejidad. Desde los sentimientos más personales como la nostalgia, el olvido, la alegría, la inocencia, hasta los más asfixiantes y liosos como la política o la religión. Siempre jalando de esos hilos que nos forman, de un modo exacto, para levantar los telones que cubren esa realidad (ya sabemos falsa) que intenta avasallarnos. Lo que nadie quiere ver, y que parte para llegar hasta lugares que no entendemos. Lo jamás visto, pero que al final resulta ser lo que nos domina. Eso y esto. Lo que sucede en lo callado de las historias que guían a los hombres (como raza) de la vida real, y que somos todos, cada día.
De una sombra forma torres; cuerpos de gigantes que cruzan los espejos para caernos encima, obligándonos a analizar sobre nosotros, nuestros actos, y ese lapso del comportamiento que puede ser el viento que lo remueva todo. Pues este libro, que está formado por una serie de pequeñas historias que Galeano publicó en diversos diarios y revistas, entreteje el sentido de una realidad donde cada una es algo que nuestro escritor vivió o escuchó. Algo que me lleva a imaginar que cada movimiento, cada suceso, queda atado a ese espacio (desde luego nebuloso) que resulta ser el tiempo. Aquella bestia que se forma de nosotros mismos, de nuestro paso por el tablero imaginario, y que queda extendida hasta los recuerdos, donde los sucesos más trascendentes parecen haber sido marcados por la boca del peor de los demonios. Ese miedo tan mío. Esa respuesta tan fallida. ¿No sería más simple imaginarlo sin dientes, sin deseos; sin esa mala costumbre de dejar marcada esa “totalidad”? Y sin embargo, ¿qué historias se contarían entonces? No importa; no vale de nada preocuparse. De cualquier modo, el tiempo (o esa idea de él) seguirá extendiendo sus bocas para marcarnos con esas historias que hombres como Galeano (pocos, realmente pocos) sabrán siempre hacernos llegar.

Jonathan Minila
jminila@hotmail.com

Sobre el libro que atiende esta nota, traigo (aparte del cuento inicial) una selección breve, y muy personal, de las primeras páginas. Siempre buscando, claro, que los relatos sean de su agrado para que intenten conseguir el libro.

Bocas del tiempo [Selección]

[Esta nota va dedicada a mi amigo “Pérez” que está lejos de sus tierras mexicanas, donde lo extrañamos tanto, y donde siempre se le espera. Te veo.]

lunes 9 de febrero de 2009

En el aire

Habrán de disculparme por este modo tan ridículo de quedarme flotando en el aire; de esperar una corriente que sea capaz de mover mi cadáver a otro sitio donde cause menos pena. Caer o elevarme; cualquier cosa. Pero ya no seguir aquí, suspendido, sin entender nada sobre esto de no existir.
Y sin embargo el consuelo es comprobar que es cierto: el viento se desmigaja en palabras. En fugaces vocablos que sólo los pájaros muertos somos capaces de escuchar.

Jonathan Minila
jminila@hotmail.com

Traigo un poema muy atinado: “Pájaro” de Quessep Giovanni.

miércoles 28 de enero de 2009

Lo absoluto de la brevedad

Nos dominamos por la marcha de algo que fluye en el curso de un todo (aparente) marcado por el tiempo, por la historia, por lo que vendrá. Por eso que nos sostiene y que nos hace convertir cada momento en parte de ese absoluto que nos oprime. Sin embargo, aquello es una espantosa ilusión. Una ilusión cruel que nos controla, que nos mantiene ciegos. Pues nuestros actos se concentran en alimentar más la falsedad que se nutre de nosotros mismos. En soltar nuestros cuerpos al fuego que nos devora. Sin que podamos ver, por supuesto, que aquel verdadero absoluto no existe, donde el pasado ya no es, ni el futuro ha venido; sino que se mantiene al filo del instante tan breve, que constantemente sucede, y se va; pues sólo podemos observar la grandeza del tiempo como concepto (que por otro lado no existe), sin sostener entre nuestras manos lo único cierto: la brevedad de un instante. Aquello que nos forma; esa inmensidad que lo mismo nos puede dar todo, que negarlo y acabar con la existencia misma. Pues, ¿de qué vale luego todo aquel monstruo, cuando hasta la misma brevedad sabe terminar consigo?

Jonathan Minila
jminila@hotmail.com

AQUÍ se puede leer el más reciente artículo de “La inmensa teta”, donde se reflexiona sobre la brevedad de ser y estar.

[Tentación patrocinada por el infierno de palabrasmalditas.net]

lunes 26 de enero de 2009

"El centro de la espiral" en Electrovisiones - Oaxaca

Próxima presentación:

En exposición del 30 de Enero al 1 de Marzo del 2009 - Galería TYP, Oaxaca.



Más información sobre "El centro de la espiral" AQUÍ
Nota relacionada ACÁ