jueves 8 de abril de 2010

laotratotalidad.com

IMPORTANTE: Por causa de ausencia mayor se ha deshabilitado "La otra totalidad". Espero pronto poder dar un nuevo aviso de qué pasará. Hay una historia extraña detrás de todo esto, o no.

Hasta pronto.


Listo el nuevo sitio, visítalo:http://www.laotratotalidad.com

Gracias a todos aquellos que siguieron este espacio durante su tiempo de vida. Hoy me despido de aquí oficialmente.

martes 30 de marzo de 2010

Entorno a la conciencia

Una reflexión sobre la desvalorización de la conciencia, y su explotación por parte de sectores del poder, gobiernos y empresas, como un elemento para la manipulación de la sociedad.


"Entorno a la conciencia": http://www.apronadcr.org/index-28.html

martes 16 de marzo de 2010

Próximo estreno en Líbano de la obra de teatro "Asphalt[u]"

Próximo estreno en Líbano de la obra de teatro "Asphalt[u]" Escrita por Pascal Corm, Dzovinar Mgrditchian y Jonathan Minila. 30 y 31 de marzo.

jueves 12 de noviembre de 2009

La otra totalidad


Esos espacios que se escapan a la percepción por una voluntad inconsciente, que es el miedo a soltar una realidad impuesta a la que nos hemos acostumbrado, y que nos orilla desde luego a no aceptar aquella otra totalidad que se forma por los detalles que se pierden, pero que construyen el todo que nosotros mismos fragmentamos. Aceptando así sólo aquello que nos resulta conveniente, para mantener esta falsa realidad que es tan nuestra, (y a la que pertenecemos tanto) y que no deseamos soltar. Pues nos deslizamos sobre la supuesta desnudez de una realidad aparente, que sólo logra mantenernos ocultos en la comodidad de ciclos establecidos, o reglas, o contextos, condiciones, causas, reflejos, engaños. 

Jonathan Minila
jminila@hotmail.com

Sobre esto gira el más reciente artículo de "La inmensa teta" en palabrasmalditas.net: La otra totalidad. 

Para leer el artículo da click AQUÍ

viernes 30 de octubre de 2009

Hasta los huesos

Mi obsequio para día de muertos.

Hasta los huesos, una animación  del realizador mexicano René Castillo.

miércoles 21 de octubre de 2009

De limbo a limbo, el silencio


Paso por alto que no tengo nada qué decir y escribo. Intento despertar y tal vez lo haga. Sin embargo el silencio no debe asustar a nadie. Ni al enfermo, ni al sordo, ni al que no tiene lengua, ni al muerto. Todos tendrán algo qué aprender. Modos paralelos para expresar, o simplemente esperar a tener algo qué decir, de nuevo. Pues nada pasa. De cualquier modo es algo que se espera como se espera todo: morir repentinamente, encontrarse a sí mismo tirado en el suelo, cruzar los límites del espacio-tiempo, abrir los ojos para encontrar un colibrí.
Algunas de esas cosas pasará irremediablemente, lo sé. Como esto.  Y no obstante he logrado abrir un agujero para escapar. Quizá brevemente, pues tan mal no me ha parecido tampoco la prisión. Llena de túneles y cápsulas de noche. 
Algo será todo esto, claro, y pronto habrá mucho más por decir. Aunque lo más probable es que me reserve todo y ría a solas mientras alguien, que nunca conoceré, me observa. Eso también. Y lo otro. Decir las cosas y almacenar un poco que habrá de revelarse en mi próxima ausencia. 
Mientras tanto imaginen lo que quieran; de cualquier modo ya lo hacen. Suponen erróneamente y me piensan de una forma que no es. En caso contrario sería porque ya me conocen, y no lo creo, saben que miento: no existo. 
Y eso es un gran consuelo.

Jonathan Minila

En este tiempo he tenido lecturas (no todas) que me han reforzado en la experimentación de la realidad, de los espacios, de los vacíos, de las formas distintas de explorar, y que me han permitido adentrarme en mis obsesiones (al menos un poco, o más). Entre ellas esta antología hecha por Mario González  Suárez:  Paisajes del Limbo. 
Un libro que reúne a muchos de mis escritores mexicanos favoritos. Aquellos que, desde cierta perspectiva, han logrado en el siglo XX  resaltar por lo diferente de sus temas o por su marginalidad con respecto al cauce institucional de la narrativa mexicana: Francisco Tario, Juan Manuel Torres, Pedro F. Miret, Jesús Gardea, Guadalupe Dueñas, Efrén Hernández, Arqueles Vela, Ricardo Elizondo Elizondo, Salvador Elizondo, Juan Vicente Melo, Daniel Sada, Álvaro Uribe. 
Así que mientras no tengo nada qué decir, dejo al aire la moneda para que se aventuren en esta antología.    

miércoles 23 de septiembre de 2009

Presentación del libro La mujer rota




Palacio de Bellas Artes
Sala Adamo Baori
Miércoles 30 de septiembre
19:00 hrs
Con la participación de Guadalupe Morfín y algunos de los autores



miércoles 26 de agosto de 2009

Pensar el pensamiento y las razones para su tristeza



Como es claro, el pensamiento, la manifestación de una razón y la capacidad de comprensión de ésta, nos unen ahora. Dos caminos que se ajustan a la capacidad que tenemos de cuestionarnos, de buscar, de expresar, de comprender, de analizar.
Y aquí estamos. De otro modo habría sido necesaria, tal vez, una casualidad (excluyente de si misma, puesto sin el pensamiento no podría considerarse como tal, ya que entonces los hechos sólo sucederían sin mayor connotación, tomando en cuenta además que yo mismo no habría tenido la capacidad de expresarme del mismo modo, ni el lector de ser lector y comprender; así como también la conciencia misma de un acontecimiento casual). Sin embargo, y de cualquier modo, nos hemos encontrado de frente, y siempre será gracias a nuestra capacidad de conciencia y conocimiento. Elementos distintivos del ser humano que nos han llevado a una engañosa superioridad respecto a las capacidades de otros animales.
El pensamiento, nido de realidades, de conceptos, de filosofía; de todas las preguntas, las respuestas, y los enormes vacíos. Fondo infinito, imparable, interminable, que nos amarra las manos dejándonos bajo la imposibilidad de detener su manifestación. Elemento indispensable de las características del ser humano, que, no obstante, nos envuelve en el conflicto de la conciencia, la falta de respuestas, de la duda, y de los callejones sin salida que nos dejan solamente con la opción de cargar la inmensidad de la realidad que nos corresponde, y de una tristeza innata y tan imparable como el pensamiento mismo (y su correspondencia).  
Su infinitud y la incapacidad de llegar a una respuesta satisfactoria; su fluir involuntario y polimorfo; la contradicción; la búsqueda de la verdad; su injustificable e infinito derroche; la desilusión; su impotencia ante la muerte (llevada a la conciencia por el pensamiento mismo); la incapacidad de adentrarse a los pensamientos de otros (esa barrera definitivamente indestructible); el desequilibrio y la separación entre el pensamiento creativo y los ideales sociales; el dominio del pensamiento sobre el ser humano, que lo exalta por sobre los demás seres vivos, y que sin embargo lo deja hecho un ser diminuto ante la inmensidad del mundo y de los cuestionamientos.  
Todas razones que George Steiner analiza y profundiza en "Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento". Un libro escrito con toda inteligencia, que nos alinea sobre los planteamientos que Steiner considera son la justificación para esa tristeza que se anida en el pensamiento del hombre (como raza), y en su manifestación. 
Un gran libro de uno de los filósofos contemporáneos más importantes.

Jonathan Minila
jminila@hotmail.com

Encuentra AQUÍ una reseña hecha por Adolfo Castañón.